Vivir por ella, no solo usarla
Todos los seres humanos nacemos
con fe. Todos. Incluso aquéllos que dicen no creer en nada. A pesar de tan
valioso tesoro que todos poseemos, hay muchas personas que no obtienen los
beneficios de este don de Dios. El problema está en que se confunden con el
papel que juega la fe en sus vidas. Algunos piensan que solo basta con tenerla
para obtener los beneficios que ella trae consigo, otros suponen que alcanza
con usarla pero ninguna de las dos opciones es la que traerá resultados.
El secreto está en vivir por la
fe. En 2 Cor. 4:8-9 se describe cómo es una persona que vive por la fe: “Afligidos en todo, pero no agobiados; en
apuros, pero no desesperados; perseguidos pero
no abandonados; derribados pero no destruidos”. Ahí está la
diferencia entre aquellas personas que solo usan su fe y aquellas que viven por
ella. Cuando una persona vive la fe, puede estar afligida por los problemas que
pasa pero éstos no la agobian; puede estar
en apuros frente a determinadas situaciones pero no se desespera porque
vive una fe verdadera en Dios; puede ser perseguida e incluso criticada pero no
se siente abandonada ni desamparada porque confía plenamente y sabe la fe que
vive; puede sentirse derribada por las luchas que pasa pero no se deja destruir
por eso.
La única manera de solucionar
todo es viviendo por la fe, aquel que vive por la fe se renueva día a día,
puede pasar por problemas y luchas pero la fe que vive hace sus fuerzas nuevas todos.
Si usted ve que durante todo este tiempo usted solo ha sabido usar su fe pero no ha vivido por ella, ahora usted sabe cómo alcanzar los resultados que la fe tiene. Por esa razón, lo invitamos para que este domingo a las 9:30 hs, pueda recibir mensajes de fe que lo lleven a vivir por ella y no solo a usarla. Lo esperamos en calle Rioja 1448, Ciudad.

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