DIARIO Online

FUEGO DE DIOS

Dios es cura, prosperidad, amor, alegría, abundancia. Quien realmente conoce a Dios, disfruta de una vida al 100%, no se trata de estar bien en uno o en dos aspectos de la vida sino de vivir como un verdadero hijo de Dios.

Existen personas que dicen creer en Dios, pero realmente no ven el poder de Él en sus vidas, ya que no todos materializan la fe.
Hay una diferencia muy grande entre aquellos que verdaderamente creen y los que no: el SACRIFICIO. El sacrificio es lo que separa a los fieles de los infieles y a los verdaderos de los hipócritas. Sólo el verdadero sacrificio hace que su vida sea totalmente transformada, ya que este es la manifestación total de su fe en Dios.

El Señor dijo a Moisés "quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tu estas, santo es". Los miedos, las dudas, las preocupaciones representan el calzado de Moisés. Éstos impiden que realice su verdadero sacrificio, por esto es necesario despojarse de aquello que debilita su confianza en Dios.

Cuando el fuego de Dios entre en la vida de una persona, ella será conducida, guardada, prosperada y bendecida por Él. Si usted quiere estar lleno del fuego de Dios, usted tiene que sacrificar.

Si usted quiere el fuego de Dios para cambiar su vida; acérquese este domingo a las 9.30 hs en el Cenaculo de la Fe en la calle Rioja 1448 Mendoza.

Campaña de Israel en el Monte Sinai 2011



Separador que muestra un ejemplo muy claro 
de como quien coloca toda su fuerza 
es capaz de hacer de lo imposible, 
posible 

¿Quiere saber quién es quién?


¿Quiere identificar al hipócrita para huir de él?
¿Quiere saber si la persona es de Dios para formar una familia?

¿Quiere saber si su novio/a es de Dios?
¿Quiere saber si la persona es de Dios para hacer una sociedad?

¿Quiere saber si el predicador es de Dios para escuchar su voz?
¿Quiere saber si la iglesia es dirigida por el Espíritu de Dios?
¿Quiere saber si su compañero de iglesia es de Dios?
Acá va el consejo:
“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”, (Mateo 16:24).

Sacrificio, sacrificio y sacrificio.

Verdaderamente, esa es la única actitud que separa:
Al verdadero seguidor del falso;
Al sincero del hipócrita;
Al fiel del infiel;
Los escogidos de los llamados;
Los que sirven a Dios de los que no Le sirven.
¡No hay forma!
Los hijos de la carne odian sacrificar.
Saben que el sacrificio exige coraje para la entrega total e incondicional. Y por causa de la cobardía, huyen.
     Dudo que el hipócrita tenga coraje de Negarse a sí mismo, tomar la cruz y seguir a Jesús.
¿Sabe por qué?
Porque el hipócrita quiere todo listo, quiere vagancia, facilidad, en fin, ventajas personales. Sólo piensa en sí mismo.
Los religiosos y incrédulos consideraban la ofrenda más importante que el altar.

Jesús dijo:
“¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?”, (Mateo 23:19).